Carlos Mora Vanegas

Pianista ucraniano. (1 de octubre de 1903 - 5 de noviembre de 1989) Gran interprete de la música clásica, se ha dicho que uno de los pianistas más prodigiosos de cualquier época. Su técnica legendaria destacó por la excitación emocional y su riqueza tonal.

La verdad que escucharlo tocar, sobre todo la música de piano de los grandes maestros de la música clásica es deleitarse, es saber evaluar la grandeza de esta música, las composiciones de esos genios de esa época

Sin duda  es válido señalarlo como uno de los grandes pianistas del siglo XX.  Como lo recuerda Wikipedia, Ganó 26 Premios Grammy, el Prix Mondial du Disque, la Medalla Presidencial de la Libertad y la Legión de Honor entre otras distinciones.

Nació en Berdíchev. Su prima Natasha Saitzoff en una entrevista en 1991, aseguró que los cuatro hermanos Horowitz habían nacido en Kiev.

Me interesó sus interpretaciones desde cuando era pequeño, ya que mi abuelo Abraham Vanegas, que era músico, me comentaba sobre su interpretaciones, su entereza y dominio del piano que además, contaba con la ventaja de tener manos grandes que le facilitaba  las interpretaciones difíciles

Sobre el señala pianistasdelmundo.blogspot.com, comenzó a estudiar a los seis años con su madre. Su padre fue ingeniero electricista. A los 15 años de edad entra al conservatorio de Kiev con la finalidad de convertirse en compositor. Sin embargo hubo una gran personalidad del mundo de la música que le dio un muy acertado consejo: que se dedique de lleno al piano. La persona que dio esta importante sugerencia se dio cuenta de inmediato del enorme talento del joven Vladimir. Pero había que tomar muy en cuenta de quién venía este consejo: se trataba nada menos que de Alexander Scriabin, compositor del cual más adelante, con los años, Horowitz se convertiría en uno de sus más fieles intérpretes.

Agrega Wikipedia que, en 1912 ingresó al conservatorio de Kiev, donde estudió con Vladímir Puchalski, Serguéi Tarnovski, y Félix Blumenfeld. Se graduó en 1919 interpretando el Concierto para piano nº 3 de Rachmaninov, y su primer recital como solista tuvo lugar en 1920.  Se gradúa en el conservatorio con los más altos honores

Señala  pianistasdelmundo.blogspot.com que a este pianista ucraniano le tocó vivir en su adolescencia momentos tristes y amargos. Cuando tenía 13 años estalla la Revolución Bolchevique. Por pertenecer a una familia “burguesa” y judía su hogar fue saqueado. Vio como los “revolucionarios” tiraban su piano a la calle a través de la ventana. El mismo hizo referencia a estos problemas al manifestar que “soy un producto de la Revolución...soy un producto de la privación....” Por los años veinte del siglo pasado conoce al violinista Nathan Milstein del cual luego fue su gran amigo de toda la vida. Juntos dieron gran cantidad de conciertos por toda la nueva Unión Soviética. Sin embargo en 1925 logra emigrar a occidente, específicamente a Alemania, siendo en este país en donde da su 1° concierto fuera de su nación de origen.

Su fama creció rápidamente, y al poco tiempo inició una gira por Rusia, en la que frecuentemente le pagaban con pan, manteca y chocolate en lugar de dinero, debido a la ruina económica del país.

Durante la temporada 1922-1923 realizó 23 conciertos con once programas diferentes solamente en San Petersburgo y el 2 de enero de 1926 tuvo lugar su primera presentación fuera de Rusia, en Berlín. Luego tocó en París, Londres y Nueva York. Se radicó en Estados Unidos en 1940 y cuatro años después obtuvo la ciudadanía norteamericana.

Se dice además, que el debut americano de Hórowitz se efectuó en el Carnegie Hall el 12 de enero de 1928 interpretando el Concierto para piano Nº 1 de Tchaikovski con la dirección orquestal de Sir Thomas Beecham, quien también hacía su debut en Norteamérica. En la ocasión el pianista demostró la capacidad que mantendría durante toda su vida artística para emocionar a su audiencia.

En 1932 tocó por primera vez con la dirección de Arturo Toscanini, en una interpretación del Concierto para piano n.º 5, Emperador, de Beethoven. Ambos continuarían haciendo conciertos juntos y en 1933 se casaría con su hija, Wanda Toscanini (1907-1998). Ambos tuvieron una hija, Sonia (1934-1975), En ese entonces el régimen de vida de Horowitz era sumamente desgastante dado que vivía de concierto en concierto lo que lo llevó a serios problemas emocionales. Ello influyó para que se retirara del público durante varios años, hasta 1939. se separo de Wanda  hacia 1948 - reconciliándose en 1951.

Lo curioso que se comenta, que a  pesar de la clamorosa recepción de la audiencia, Hórowitz se sintió frecuentemente inseguro de sus dotes como pianista. Muchas veces renunció a dar conciertos ya programados, y después de 1965 sus recitales como solista fueron muy pocos.

Muy interesante la aportación de la fuente señalada cuando hace referencia, qie

sentarse frente al piano para un concierto el público se transformaba y pasaba por estados emocionales muy especiales. Muchos podrían observar que ocurría lo mismo en un concierto de Kempff, Backhaus y aún el mismo Rubinstein. Pero los cambios emocionales que producían los tres últimos apuntaban relativamente hacia una misma dirección y aún con las diferencias que existían entre Rubinstein con respecto a los otros dos alemanes. Esto se destaca debido a que el público se sumergía en un mundo de encanto, hasta de éxtasis emocional y aún religioso. Pero con Horowitz el asunto era diferente. En su caso los asistentes se sentían como sentados sobre un cable de alto voltaje y hasta producía en ellos la sensación y “atracción” de estar viendo una “película de suspenso” o “terror”, que tendría quizás la actuación de figuras tales como Bela Lugosi o Boris Karlo

Si bien Horowitz también mostraba aspectos interpretativos de verdadera profundidad, en general al público le interesaba ver más bien la “acrobacia” de su ejecución.

Es de hacer notar incluso que la posición de sus manos en el piano no era nada convencional. Las mismas estaban como achatadas sobre el teclado, con los dedos bastante estirados y sin la redondez que sugieren la mayoría de los pedagogos. La excepción era el dedo meñique el cual estaba siempre completamente flexionado o curvado. Sólo se estiraba cuando debía ser utilizado al tocar su correspondiente nota. Muchos se han preguntado en cómo era posible tocar de esa manera tan poco convencional. El estado emocional de sus ejecuciones pasaba directamente desde su “interior” a los dedos, y ello era suficiente (bastante parecido a Benno Moiseiwitsch). Además de ello la preparación de Horowitz para el día del concierto es muy especial. En ese sentido tenía en muy alto valor el respeto que le debía al público ante el cual se presentaba

Muy interesante la referencia de la fuente, que  Horowitz, tenía una serie de excentricidades que tenía a la hora de los conciertos, como por ejemplo:

Aceptaba dar conciertos solamente a las 4 de la tarde. Los mismos podían ser solamente en determinadas salas (por ejemplo no aceptaba presentarse en Denver – Colorado por razones de altura geográfica).

No tocaba en Europa dado que los vuelos eran demasiado largos (aunque luego sí lo hizo al final de su vida).

La sala de conciertos elegida debía de estar completamente libre el día anterior así él podía ir a practicar en la misma a la hora que tuviera ganas.

Era altamente exigente en la ubicación del piano en determinado lugar del escenario, en donde a él le parecía que se producía la mejor acústica (por ejemplo en el Carnegie Hall de Nueva York ya había un lugar específico en donde había un tornillo fijo, llamado “tornillo Horowitz”. En ese punto exacto era en donde había que ubicar invariablemente al instrumento).

La sala debía tener una dimensión determinada, como mínimo para 1800 personas, las cuales pagaban sus respectivas entradas mediante sumas elevadas.

Los hoteles en los cuales se alojaba con su esposa Wanda y demás personal, debía tener condiciones parecidas a la de su propia residencia en Nueva York.

Las comidas que se le servían en los hoteles debían ser preparadas exactamente igual como se hacía en su propia casa.

Vladimir Horowitz falleció en Nueva York el 5 de noviembre de 1989.

Fuentes debidamente especificadas

www.carmorvane.com