Carlos Mora Vanegas
"Las estrellas fugaces son aquellos momentos que no duran más que un suspiro, pero nos llenan de ilusión durante una eternidad"Morfeo
No cabe la menor duda, que en lo que llevamos de vida habremos experimentado encuentros con personas que jamás pensábamos comonoceriamos estos se dan en una reunión a la que fuimos, un colegio, un acto público, un negocio, en fin, en un lugar en donde estas aparecieron y de alguna forma se nos acercaron y empezó una interrelación que se fue alimentando por un determinado tiempo, hasta que nos desvinculamos, seguimos nuestra senda y el encuentro llego a su fin. Probablemente la interrelación alcanzada nos hizo sentir bien durante el tiempo en que duro el encuentro y nos legó momentos, recuerdos que todavía permanecen, que se aprecian, aunque quizás ya no se tenga relación con las personas con quien nos vinculamos, lo que realmente el encuentro encerró.
Justamente, sobre estos encuentros nos aporta wordsarevitamins.blogspot.com . que los encuentros fugaces, suelen ser episodios muy cortos, causados puramente por el azar e inesperados... Tienen la gracia de ser el primero y el último... su duración es de pocos minutos. En unas ocasiones no les das quizá la importancia que merecen en el momento.... En otras, sabes perfectamente desde el primer instante que será una lástima cuando esa persona desaparezca... O a lo mejor es más tarde cuando realmente se confirman tus sospechas: esa persona que te encantaría seguir conociendo (no importa aquí la edad, el sexo o el lugar) ha llegado, ha aparecido y se ha esfumado... Sin ninguna probabilidad (o muy remota) de retomar el contacto...
Habrán encuentros fugaces con seres que se vinculan en nuestra vida en distintos roles, compañeros de estudio, de trabajo, compartiendo una fiesta, una reunión, y quizás hay quienes se involucran en nuestros sentimientos, compartiendo afectividad, que de acuerdo a como nos identificamos con ello, nuestro desempeño, surge un rol que muchas veces quedan grabados en nuestra memoria, propiciando recuerdos, algunas veces de manera muy positiva, pero los han también en forma negativa, anclados en el tiempo, posiblemente mezclados de resentimiento, por algo que nos sucedió y afectó, lo cierto, que ello invitan a evaluar muchos aspectos importante que no pueden ser ignorados y más, cuando alguno de esos encuentros, han sido determinantes en nuestra conducta, comportamiento, personalidad, aprendizaje, crecimiento personal.
Importante es tener presente esos encuentros, determinar la razón de ser de ellos , lo que nos han legado, lo aprendido, más cuando se involucraron actores que en algo han contribuido en nuestro crecimiento, sentimientos aprendizaje.
Significativo también, es determinar que tanto nos identificamos en esos encuentros , especialmente los no programados, los que se manifiestan espontáneamente y aquellos que los vamos planificando cuando seleccionamos a los actores que queremos involucrar en nuestra vida.
Muy relevante considerar en su aparición es la manera como nos involucramos con todas sus manifestaciones, alguna veces sin determinar su alcance, repercusiones, más, cuando ignorábamos lo que ello representaría, especialmente, cuando lo considerábamos transitorio, no apreciabamos que en la medida que nos compenetrábamos, dimos oportunidad a la manifestación de sentimientos, emociones, ignorando lo que representaría al desligarnos de escenario que se le dio vida transitoriamente.
Lo cierto, que muchos de esos encuentros nos han legado al recordarlos alguna veces, mucha información, aprendizaje, efectos, que al reflexionar sobe ello, especialmente nuestra actuación, determinamos cuanto representó su manifestación. Probablemente habremos descubierto lo que representa por ejemplo , lo concerniente al apego, la dependencia, emociones, sentimientos, amor, amistad, entre otros.
Nos habremos dado cuenta que somos transitorios, que mientras se nos da la oportunidad de vivir estamos propenso a encuentros, en donde debemos sacar provecho a lo que involucran. Descubriremos , por ejemplo, que con personas con la que habremos compartido un tiempo, intercambiado emociones, sentimientos, dialogado, comunicado, a lo mejor ya no existen físicamente, han dejado de existir o simplemente nos hemos desvinculado, se terminó el tiempo que se nos permitió de estar juntos, no sabemos más de ellos, sin embargo, afloran de vez en cuando en nuestra memoria, muchas veces, generándonos alegría, pero también tristeza porque, cuando se nos dio la oportunidad de encontrarnos, compartir , no lo aprovechamos intensamente. No supimos aprovechar la oportunidad, ni identificar el por qué debíamos compartir, horas, días, meses y quizás algunos años, mientras se nos permitíó compartir, disfrutar el momento.
He de esperarse que ya en su vida haya determinado lo valioiso que es estar atento, despierto en las interrelaciones, en todo aquello que genere encuentros que nos ayuden a crecer como personas.

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